Berliner TageBlatt - Aldeas quemadas en las zonas rebeldes del norte de Birmania

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Aldeas quemadas en las zonas rebeldes del norte de Birmania
Aldeas quemadas en las zonas rebeldes del norte de Birmania / Foto: © AFP

Aldeas quemadas en las zonas rebeldes del norte de Birmania

Guerrilleros antidictadura patrullan las humeantes ruinas de un pueblo calcinado después de un ataque de las tropas de la junta mmilitar birmana, que no consiguen aplastar la resistencia tras el golpe de Estado de 2021.

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Techos arrugados, vigas de apoyo y utensilios de cocina son lo único que queda entre las cenizas en este pueblo en la región de Sagaing (noroeste), escenario de algunos de los combates más violentos desde la toma militar del poder.

Win Soe asegura que las tropas de la junta llevaron la destrucción a su aldea de Tharyarkone, unos 100 kilómetros al oeste de la segunda ciudad birmana, Mandalay, el mes pasado.

"Los soldados pasaron por nuestro pueblo en su camino de vuelta al campo", dijo. "No había habido combates aquí, solo vinieron a destruir cosas. Quemaron 60 casas en nuestro pueblo", dice Win Soe.

Un grupo de una docena de hombres jóvenes, algunos en traje de faena, calcetines de fútbol y deportivas y otros en pantalones cortos y sandalias, llegaron para investigar los restos quemados mientras patrullan el distrito, persiguiendo a las fuerzas militares.

La unidad forma parte de las "Fuerzas de Defensa del Pueblo" locales. Decenas de estos grupos surgieron en Sagaing y en todo el país para combatir a los militares que derrocaron al gobierno electo de Aung San Suu Kyi.

Aunque equipadas con armas caseras, algunos de estos grupos han sorprendido a los militares por su eficacia y el conocimiento del terreno, según analistas.

La junta respondió con una ofensiva que, según los grupos de derechos humanos, incluye arrasar pueblos en represalia, juicios extrajudiciales y bombardeos contra civiles.

En mayo, la Oficina de la ONU de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) dijo que 12.000 propiedades civiles habrían sido quemadas o destruidas desde el golpe.

Los militares acusan a los milicianos opositores, a los que declara "terroristas", de iniciar los incendios y asegura que sus campañas de asesinatos mataron a cientos, incluyendo monjes budistas, profesores y trabajadores sanitarios.

El viernes, helicópteros de las fuerzas de la Junta atacaron el pueblo de Depeyin, en Sagaing. Al menos 11 niños murieron en ese ataque y otros 15 están desaparecidos, anunció este martes UNICEF.

- Un millón de desplazados -

Según Naciones Unidas, la violencia posterior al golpe desplazó a más de un millón de personas en Birmania, que ya contaba con numerosa población expulsada de sus casas por antiguos conflictos interétnicos.

Sagaing, cuna de la etnia bamar y una zona tradicional de reclutamiento de los militares, ha visto más de medio millón de personas desplazadas por el golpe, dijo la ONU.

Incluso en las aldeas que escaparan de la quema, los locales aseguran vivir con miedo a los militares.

"Cuando los soldados vinieron a nuestro pueblo, nos escondimos detrás de algunos arbustos. Pero mi hijo estaba enfermo y solo pudo esconderse cerca", explica San Nwae, del pueblo Mintaingpin, cerca de Tharyarkone.

"Cuando los soldados lo encontraron, lo apalizaron hasta la muerte. Desde mi escondite, escuchaba el ruido de alguien a quien estaban matando", recuerda.

"Después de que los soldados dejaran el pueblo, salí de mi escondite y me di cuenta que uno de los que habían matado era mi hijo", añade la mujer.

Los esfuerzos diplomáticos liderados por la ONU y por la Asociación de Naciones del Sureste de Asia para resolver la crisis birmana obtuvieron pocos progresos porque los generales no quieren dialogar con la oposición.

"Hemos estado luchando contra los militares por un año, pero no tenemos suficientes armas y luchamos con armas caseras", dice un miembro de las Fuerzas de Defensa del Pueblo.

El guerrillero reconoce que su grupo de 20 guerrilleros a menudo era incapaz de aguantar durante largo tiempo el embate de los militares.

"Cuando los soldados vienen a nuestro pueblo, advertimos a los aldeanos para que huyan e intentamos evacuarlos", explica. "Si los soldados arrestan a aldeanos, la mayoría son asesinados".

F.Müller--BTB