Berliner Tageblatt - ¿Fiesta o política? Todos los focos apuntan a Bad Bunny en el Super Bowl

¿Fiesta o política? Todos los focos apuntan a Bad Bunny en el Super Bowl
¿Fiesta o política? Todos los focos apuntan a Bad Bunny en el Super Bowl / Foto: © GETTY IMAGES NORTH AMERICA/AFP

¿Fiesta o política? Todos los focos apuntan a Bad Bunny en el Super Bowl

El argumento de que deporte y política no deben mezclarse puede estar a prueba el domingo en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, que estará en manos de la superestrella puertorriqueña Bad Bunny para indignación de la derecha estadounidense.

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Una semana después de su histórico éxito en los premios Grammy, donde cargó con dureza contra la ofensiva antimigratoria en Estados Unidos, Bad Bunny volverá a estar en el foco de atención global con su show en la final de la NFL en Santa Clara (California).

A las expectativas que ya generaba su actuación, se sumó la posibilidad de que vuelva a protestar contra el gobierno de Donald Trump ante una audiencia de más de 120 millones de espectadores tan sólo en Estados Unidos.

De hecho, una de las apuestas más populares de este Super Bowl es si el boricua enviará un mensaje directo contra el ICE (Servicio policial migratorio) como hizo el pasado domingo en los Grammys.

Aunque pocos apuestan a que repita su mensaje contra el ICE, la duda ya refleja los equilibrios que maneja la liga de football americano (NFL) en la emisión más vista del año.

La competición deportiva más poderosa del mundo está en el punto de mira del movimiento MAGA desde que en septiembre anunció al boricua para encabezar un primer recital principalmente en español.

El propio Trump declinó su asistencia al duelo entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, después de que el año pasado fuera el primer mandatario en ejercicio en asistir al Super Bowl.

El presidente calificó el programa musical, que incluye también a sus feroces críticos Green Day, como "una elección terrible" que "sembrará odio" y sus partidarios han organizado un concierto alternativo ("All-American Halftime Show") con artistas afines como Kid Rock.

- Expandir la audiencia -

Desde el primer momento, la NFL se mantuvo firme sobre su decisión.

El lunes, el comisionado de la liga, Roger Goodell, resaltó que Bad Bunny es "uno de los grandes artistas del mundo" y, frente al posible contenido político, confió en que utilizará esta plataforma para "unir a la gente".

De su lado, Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real de Bad Bunny, evitó asuntos espinosos en su conferencia previa del jueves, en la que sólo se comprometió a que el concierto será una "enorme fiesta".

"Sólo quiero que la gente se divierta", aseguró. "Va a ser fácil. La gente solo tiene que preocuparse por bailar... ni siquiera tienen que aprender español".

Para la mayoría de analistas, las reacciones en contra de esta elección serán ampliamente compensadas por los réditos que le reportará a la NFL la imponente popularidad de Bad Bunny, el artista más reproducido el año pasado en Spotify en todo el mundo.

El poder de atracción del artista debe contribuir a la estrategia de la liga de expandir su base global de aficionados.

"Es evidente que, cuando hicieron una revisión exhaustiva de los pros y los contras, el alcance de Bad Bunny y los beneficios de esa audiencia ampliada pesaron más que cualquier crítica", apuntó Albert Laguna, profesor asociado de etnicidad, raza y migración y de estudios americanos en la Universidad de Yale.

- Reivindicación de los latinos -

Más allá de los elementos comerciales, la elección de Bad Bunny resulta especialmente significativa en este momento para la comunidad latina en Estados Unidos.

Una parte de este enorme y heterogénea colectivo, que se estima que supera los 60 millones de personas, se siente amenazada por las agresivas redadas del ICE a lo largo del país, en las que recientemente murieron a tiros dos ciudadanos estadounidenses en Mineápolis.

"El hecho de que Bad Bunny vaya a estar en el Super Bowl, dado el estado actual del mundo y de nuestro país, demuestra que, aunque pueda haber resistencia contra los hispanohablantes, los inmigrantes o las personas que se ven diferente de lo que solemos considerar como estadounidense, no hay manera de detener que la cultura y el lenguaje se difundan y sean disfrutados por todo tipo de gente", expone Alejandra Márquez, profesora adjunta de la Universidad Estatal de Michigan (MSU).

"En estos momentos hay hispanohablantes que salen a la calle con miedo, que no quieren hablar español", señaló. "Tienes una sociedad que te está diciendo: 'Escóndete para no llamar la atención' y a la vez tienes a Bad Bunny haciendo este espectáculo y además con un gran orgullo de ser puertorriqueño y latino".

Márquez, que emplea letras y vídeos del puertorriqueño para sus clases de género en la cultura latinoamericana, apunta a que su éxito en los Grammy "muestra que la decisión de la NFL no es algo aislado, sino que la música y la cultura hispana están en el centro".

S.Keller--BTB