-
Víctimas de secuestro en Nigeria escapan de cautiverio infernal golpeadas y desnutridas
-
Español Jódar pierde ante Nakashima en semifinales del Masters 1000 de Montreal
-
Colombia entra en "fase final" de labores rescate tras terremoto que deja 265 muertos
-
"Piel de gallina" ante esta "luz rara": el eclipse solar maravilla a España
-
Travis Kelce describe su boda con Taylor Swift como "la mejor noche" de su vida
-
Una parte de España, sumida en la oscuridad por un eclipse total
-
Un eclipse solar regala a millones de europeos una fugaz noche en pleno atardecer
-
Brasil ordena a la plataforma Discord suspender 'lives' tras suicidio de adolescente
-
El eclipse solar oscurece el Ártico ruso e Islandia y se dirige a España
-
Protestan en Venezuela por hermetismo en negociaciones entre gobierno interino y oposición
-
Brasil ordena suspender 'lives' a la plataforma Discord tras suicidio de adolescente
-
Rescates en Colombia entran en "fase final" tras potente terremoto
-
Los Lakers serán vendidos por USD 12.500 millones, según ESPN
-
Decenas de países condenan las ejecuciones de manifestantes en Irán
-
Comienza juicio contra Meta por presunta adicción de menores
-
Messi duda de que vaya a seguir jugando "mucho tiempo más"
-
Trump dice que EEUU "mantendrá" control total del estrecho de Ormuz
-
Un 20% de las gafas vendidas en Francia para el eclipse solar tienen "anomalías", advierten las autoridades
-
Finlandia amplía una zona restringida tras nuevos casos de peste porcina africana en jabalíes
-
Nuevas reglas en la UE contra los "químicos eternos" y los envases de plástico
-
Más de 35 ºC previstos el miércoles para más de 90 millones de personas en Europa (análisis AFP)
-
Más de 20 países condenan las ejecuciones de manifestantes en Irán
-
La circulación en España permance "fluida" pese a algunas retenciones, horas antes del eclipse
-
Un ciberataque compromete los datos médicos de unos 19 millones de polacos
-
Acusan formalmente a un exgobernador mexicano por ocultar evidencias en el caso de Ayotzinapa
-
El cóctel mortal que derribó tantos edificios en los sismos en Venezuela
-
La inflación en EEUU se modera al 3,4% anual en julio
-
La ofensiva de Trump contra las vacunas contradice la evidencia científica, afirma la OMS
-
Messi dijo que tiene "bastantes dudas" de que vaya a seguir jugando "mucho tiempo más"
-
Líbano aprueba una ley de amnistía general para presos y personas buscadas
-
Más de 35 ºC previstos el miércoles para más de 90 millones de personas en Europa
-
El ex primer ministro reformista chino Zhu Rongji muere a los 97 años
-
Más de 280 arrestados por incendios en Grecia en lo que va de año
-
El proveedor energético británico pide reducir el consumo eléctrico durante el eclipse
-
La AIE recorta su previsión de demanda de petróleo en 2026
-
Putin amenaza con interceptar buques occidentales, a modo de represalia
-
Socorristas trabajan sin descanso para hallar sobrevivientes del terremoto en Colombia
-
Los beneficios de Foxconn superan las previsiones por la demanda de servidores de IA
-
Resultado dividido para la izquierda y el centro en primarias demócratas de EEUU
-
Taiwán condena el plan chino de realizar maniobras navales con Indonesia cerca de su costa
-
Trump confirma su misterioso cambio de avión que desató preguntas y confusión
-
Brasil se expone a un mayor impacto de El Niño por la pérdida de áreas naturales
-
Hallan muerto a líder indígena secuestrado por guerrilleros colombianos en Venezuela
-
El ejército de EEUU abrió fuego contra un barco de bandera panameña que intentó romper el bloqueo en Irán
-
Paz presenta un proyecto de ley de inversiones tras décadas de izquierda en Bolivia
-
El asistente de IA de Google, Gemini, alcanza mil millones de usuarios
-
El lateral argentino Nahuel Molina cambia el Atlético por la Roma
-
Cuba celebra el centenario de Fidel con la revolución frente a su prueba más difícil
-
Los diálogos auspiciados por EEUU en Venezuela ponen sobre la mesa a los presos políticos
-
Cuba celebra centenario de Fidel con la revolución frente a su prueba más difícil
Exfuncionarios afganos se reconvierten en las minas del Panshir
En medio del frío glacial de las montañas de Afganistán, Mohammad Israr Muradi cava en la áspera tierra en la boca de una mina de esmeralda. Con un colador improvisado y algo de agua, el expolicía rastrea en busca de gemas verdes.
A su alrededor hay otras decenas de compañeros que buscan la misma recompensa. Las piezas extraídas de las entrañas del valle Mikeni, a unos 130 kilómetros al noreste de Kabul, apenas son más grandes que cacahuetes.
Pero bastante para aliviar la pobreza absoluta de muchos en medio de una catástrofe humanitaria.
"Las esmeraldas que encontramos, las vendemos a 50, 80, 100 o 150 afganis", entre 0,50 y 1,5 dólares, dice Muradi.
No hace tanto, este joven dirigía la unidad antiterrorista de la policía en el vecino distrito de Paryan. Al quedarse sin empleo con la llegada de los talibanes al poder, probó suerte como vendedor de ropa de segunda mano en Kabul.
"No funcionó", dice el hombre de 25 años. Sin otra fuente de ingresos, se vio "obligado" a ir hacia las montañas.
- Un refugio remoto -
Las detonaciones resuenan por todo este valle, a 3.000 metros sobre el nivel del mar, a medida que equipos de artificieros causan explosiones para abrir las laderas de las montañas.
Los habitantes conocían la existencia de esmeralda en esta provincia de Panshir desde hace miles de años.
Pero la extracción sistemática no empezó hasta la década de 1970 y sigue siendo mayoritariamente artesanal. Las esmeraldas encontradas aquí se comparan con las de Colombia, las más apreciadas del planeta.
Cada hueco es propiedad de varias decenas de socios y lo trabaja un equipo de unos diez mineros, cavando túneles de hasta 500 metros de longitud.
Pero los recién llegados quedan relegados al trabajo menos agradecido, tedioso y peor pagado en las entradas de las minas, donde llegan carreteras desvencijadas llenas de escombros.
Es un enorme paso atrás para Gulabuddin Mohammadi, de 27 años, que antes ganaba 35.000 afganis (340 dólars) mensuales en el ahora desaparecido ejército del gobierno prooccidental.
Para llegar a las minas desde el fondo del valle hay que andar dos horas por precarias sendas heladas hasta una aldea de refugios de adobe, abastecida por convoyes de asnos.
Pero su remota ubicación forma parte del atractivo para Mohammadi, un veterano de las fuerzas armadas que buscaba un santuario tras la derrota de su bando frente a los talibanes.
Muchos antiguos soldados y agentes de policía acudieron a estas montañas para tratar de sobrevivir y escapar a potenciales represalias por sus pasados cargos en el gobierno derrocado.
Los talibanes proclamaron públicamente una amnistía, pero grupos de defensa de derechos humanos aseguran que más de 100 personas han sido ejecutadas o han desaparecido.
Pero hasta ahora, la mayor injusticia para Mohammadi es la miseria de este campo.
"Somos tratados como ganado", protesta. "No tenemos un lugar de verdad para vivir, estamos en tiendas. No tenemos agua, ni fuego, ni clínica si enfermamos", continúa.
Pero la hundida economía afgana no le deja muchas opciones para alimentar a los 25 miembros de su familia.
Desde la caótica retirada, los países occidentales han congelado la ayuda internacional y miles de millones de activos afganos en el exterior.
- Regreso a Kabul -
El montañoso Panshir ha sido históricamente un nido de resistencia contra las fuerzas exteriores.
Los muyahidines antisoviéticos es congregaron aquí en los 1980. Y los rebeldes antitalibanes se movían entre sus cretas durante el primer régimen de los fundamentalistas entre 1996 y 2001.
Esta vez, el valle Mikeni no ha escapado a las garras de los talibanes.
La provincia fue la última en caer en septiembre, pero cuando los combatientes islamistas llegaron hubo poca resistencia.
Los nuevos dirigentes subieron hasta las minas días después, recuerda Mohammad Riyah Nizami, antiguo oficial de policía en Kabul que ya trabajaba allí.
Examinaron las manos de los hombres para identificar a los recién llegados por la escasa rugosidad de la piel y detuvieron a unos 20 que posteriormente fueron liberados.
"Nadie les dijo que éramos de la policía, el ejército o los servicios de seguridad", dice Nizami.
Los talibanes buscaban a guerrilleros que se estuvieran movilizando contra el nuevo gobierno.
Nizami se considera afortunado hasta ahora. Su trabajo, garantizado por un amigo, consiste en empujar un carro entre los túneles por un salario diario de casi 4 dólares.
Ahora está de vuelta a Kabul a petición de oficiales talibanes que quieren aprovechar sus habilidades informáticas.
Muradi está listo para hacer lo mismo. Los talibanes quieren reconstruir el ejército y la policía de Afganistán.
Durante años, su trabajo fue perseguir a los nuevos jefes del país. Ahora, asegura, "si me llaman para volver a trabajar, iré".
R.Adler--BTB