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ALEX BODI ȘI AMBASADORUL REPUBLICII SUDANUL DE SUD, GUM DOMINIC MATIOK, DISCUTĂ LA BERLIN DESPRE POSIBILITATEA ÎNFIINȚĂRII UNUI CONSULAT ONORIFIC LA BUCUREȘTI
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Líder de la minoría drusa de Siria denuncia masacres y critica al poder islamista
El líder espiritual de la minoría drusa de Siria denunció este jueves una "campaña genocida" contra su comunidad y arremetió contra el poder del presidente Ahmad al Sharaa, tras unos enfrentamientos de cariz confesional que dejaron más de 70 muertos en dos días, según una ONG.
Los enfrentamientos cerca de la capital Damasco y en el sur del país entre combatientes drusos y grupos armados vinculados al poder sunita ilustran la inestabilidad persistente en Siria, casi cinco meses después de que una coalición de rebeldes islamistas tumbara al régimen represivo de Bashar al Asad.
En un comunicado, el jeque Hikmat al Hajri denunció una "campaña genocida injustificada" contra "civiles", y reclamó "una intervención inmediata de fuerzas internacionales".
"Ya no confiamos más en una entidad que pretende ser un gobierno (...) Un gobierno no mata a su pueblo echando mano de sus propias milicias extremistas, para decir después de las masacres que la culpa es de elementos incontrolados", declaró el líder religioso.
"Un gobierno protege a su pueblo", enfatizó.
Los combates en Jaramana y Sahnaya, cerca de Damasco, donde viven cristianos y drusos, así como en la provincia meridional de Sueida, reavivaron la pesadilla de las masacres que a inicios de marzo dejaron un balance de 1.700 muertos en el oeste del país, en su gran mayoría miembros de la minoría alauita.
La violencia en aquella zona del país, montañosa y costera, se vio precipitada por ataques de hombres afines al clan Al Asad contra las fuerzas de seguridad.
Los drusos son una comunidad religiosa esotérica derivada del islam chiita, y está repartida entre Líbano, Siria e Israel.
Los alauitas son otra rama minoritaria del islam, a la que pertenece el ex presidente Al Asad, en un país, Siria, donde los musulmanes sunitas son mayoría.
Los combates de esta semana comenzaron el lunes noche con un ataque de grupos armados afines al poder en Jaramana, tras difundirse en redes sociales un mensaje de audio atribuido a un druso, y considerado blasfemo para con el profeta Mahoma. AFP no pudo verificar la autenticidad del mensaje en cuestión.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), 30 miembros de las fuerzas de seguridad del poder islamista y combatientes afines murieron, así como 15 combatientes de la minoría drusa y un civil, en enfrentamientos en la periferia de Damasco, el martes y el miércoles.
En la provincia meridional de Sueida, bastión de la comunidad drusa, otros 27 combatientes de esta minoría fallecieron el miércoles, según el OSDH.
Con el argumento de querer defender a los drusos, Israel, país vecino de Siria con la que sigue técnicamente en guerra, amenazó con golpear al nuevo poder sirio, en caso de que prosiga la violencia contra esta comunidad.
Los drusos son numerosos en los Altos del Golán, que Israel arrebató a Siria en la Guerra de los Seis Días en 1967, y desde entonces mantiene ocupados.
J.Horn--BTB