-
ALEX BODI Y EL EMBAJADOR GUM DOMINIC MATIOK, DE LA REPÚBLICA DE SUDÁN DEL SUR, ABORDAN EN BERLÍN LA POSIBILIDAD DE ESTABLECER UN CONSULADO HONORARIO EN BUCAREST
-
ALEX BODI ȘI AMBASADORUL REPUBLICII SUDANUL DE SUD, GUM DOMINIC MATIOK, DISCUTĂ LA BERLIN DESPRE POSIBILITATEA ÎNFIINȚĂRII UNUI CONSULAT ONORIFIC LA BUCUREȘTI
-
Lluvias torrenciales provocan inundaciones y daños en la isla griega de Creta
-
Los hutíes denuncian bombardeos sauditas en la capital de Yemen
-
Las reservas estratégicas de petróleo, un colchón para amortiguar las crisis
-
Decenas de miles de personas claman por la vivienda en España
-
Rusia insta a diplomáticos y extranjeros a abandonar Kiev y anuncia ataques masivos
-
Emiratos dice que el copiloto del vuelo rumbo a Israel planeaba un "acto terrorista"
-
Letonia vota con un ojo en Rusia y otro en el coste de la vida
-
Más al ejército, menos a las escuelas: lo que se sabe del presupuesto ruso para 2027
-
Protestas de alta tensión en España por la crisis de la vivienda
Discurso con sabor a despedida en el Congreso del asediado líder de la derecha española
En la cuerda floja por la pérdida de apoyos en su partido, el líder de los conservadores españoles Pablo Casado ofreció un discurso este miércoles con sabor a despedida en el Congreso de los Diputados, antes de una reunión clave que podría decidir su futuro.
"Entiendo la política desde la defensa de los más nobles principios y valores, desde el respeto a los adversarios y la entrega a los compañeros", dijo Pablo Casado, volviendo la mirada hacia sus colegas de bancada en el hemiciclo del Parlamento.
De hecho, la intervención debía servir para interpelar al presidente del gobierno, el socialista Pedro Sánchez, pero Casado se limitó a un discurso en el que defendió la trayectoria del Partido Popular (PP) y su deber de "devolver la tranquilidad a nuestros mayores, la esperanza a nuestras familias, y la ilusión a nuestros jóvenes".
"Desde la diferencia y la discrepancia política (...) le deseo en lo personal lo mejor", le respondió Pedro Sánchez, tras lo cual Pablo Casado se retiró del hemiciclo mientras era aplaudido por los diputados del PP.
Casado, de 41 años y dirigente del PP desde julio de 2018, tiene previsto reunirse este miércoles a las 19H00 GMT con los líderes regionales de la formación, quienes ya han avanzado que plantearán la necesidad de un cambio en la dirección.
El terremoto en el principal partido de oposición comenzó la semana pasada, cuando Casado se enfrentó a la política más valorada del PP, la presidenta de la región de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por un contrato de compra de mascarillas por el que el hermano de ésta ganó 55.000 euros.
Casado llegó a sugerir que Díaz Ayuso podría haber incurrido en tráfico de influencias y le abrió un expediente, pero apenas horas más tarde lo cerró luego de conversar con ella y considerar que había resuelto sus dudas.
Pero desde entonces, Casado ha visto como buena parte de los cabecillas del partido le retiraban su apoyo. El martes, dimitió su mano derecha, el secretario general del PP Teodoro García Egea.
La gran interrogante es si después de la reunión de la tarde del miércoles Casado seguirá al frente del PP, cuya Junta Directiva Nacional está ya citada para el próximo martes para poner fecha a un congreso extraordinario que elegirá al nuevo presidente del partido.
Todas las miradas para sustituirle están puestas en Alberto Núñez Feijóo, presidente de Galicia (noroeste), de 60 años, una figura moderada y crítica con los flirteos del PP con la extrema derecha.
"Necesitamos cambios, y necesitamos nuevas etapas y nuevos horizontes", dijo Feijóo el martes.
A.Gasser--BTB