-
Macron se reúne con estudiantes en vísperas de nuevas protestas en Francia
-
Verstappen tacha de "inaceptable" el estado del circuito de Austin
-
"Ira generacional": los jóvenes europeos luchan por hacerse escuchar
-
China ordena el esfuerzo "máximo" de rescate tras el terremoto que deja 16 muertos en Tíbet
-
Bezzecchi fue el más rápido en los ensayos del Gran Premio de Australia de MotoGP
-
Corea del Sur propone al Norte diálogos militares sobre su frontera
-
El ejército israelí afirma haber matado a dos personas tras un tiroteo en Cisjordania
-
Argentina, Colombia, ¿Brasil?... El tsunami conservador latinoamericano alcanza la COP17
-
La primera película china hecha con IA llega a los cines con una tibia acogida
-
Trump arremete contra LeBron James por sus movimientos durante el himno de EEUU
-
Lo que hay que saber sobre la fusión entre Tesla y SpaceX propuesta por Elon Musk
-
Las autoridades de Francia buscan prohibir o frenar nuevas protestas
-
Tras los disturbios, juicios acelerados en Francia
-
Fallos de seguridad críticos detectados por la IA afectan a webs de todo el mundo
-
De las montañas de Yemen a la escena regional: el auge de los hutíes con el apoyo de Irán
-
Ucrania ordena la evacuación de las familias en sus dos últimos grandes bastiones del este
-
El presidente de LaLiga podría ser sancionado por comparar al Real Madrid con Goebbels
-
Macron acusa a grupos de ultraizquierda de querer "hacer caer la República" con las protestas
-
Detienen en Ecuador a la excandidata presidencial de izquierda Luisa González
-
África enfrenta un brote de ébola "más complejo" tras la llegada del virus a Nigeria, según la OMS
-
La campaña de Lula pide anular la candidatura de Bolsonaro por "interferencia" de Meta en Brasil
-
El Pentágono anuncia la compra de 850 cazas F-35 en diez años
-
La Corte Penal Internacional, atacada por Trump, gana el premio Sájarov
-
Endrick mira al Clásico contra el Barcelona
-
El Senado aprueba poderes para que Fujimori dicte leyes anticrimen en Perú
-
Macron denuncia una voluntad de la ultraizquierda de "hacer caer la República"
-
Francia reporta el primer caso de virus shamonda en humanos
-
Un Tour de Francia 2027 para "mezclar la baraja" con desenlace en los Pirineos
-
Fallos de seguridad detectados por la IA causan problemas en webs de todo el mundo
-
Francia reporta el primer caso de virus Shamonda en humanos y descarta un riesgo general
-
Un pueblo japonés que envejece busca nuevos residentes en Perú
El inquietante aumento de las mutilaciones genitales femeninas "medicalizadas" en Kenia
Edinah Nyasuguta Omwenga estaba luchando por su vida tras sufrir complicaciones posparto cuando escuchó a médicos de un hospital en Kenia describir su caso como un típico ejemplo de los efectos nefastos, y hasta mortales, de la escisión.
A diferencia de miles de jóvenes del este de África, Edinah Nyasuguta Omwenga fue sometida a una mutilación genital medicalizada, es decir que fue un trabajador de salud, en un hospital, quien le practicó su ablación del clítoris.
"Tenía siete años (...) nadie me dijo que aquello me causaría tantos problemas", cuenta esta mujer, hoy de 35 años.
Cuando Kenia prohibió la mutilación genital femenina (MGF) en 2011, pocos habían anticipado que el procedimiento, tradicionalmente practicado en público con pompa y ceremonia, se trasladaría a clínicas y hogares privados, al amparo de la vista de los demás.
Tanto los profesionales como las comunidades defienden la mutilación genital femenina medicalizada como un medio para preservar la tradición, a pesar de los riesgos para la salud física, psicológica y sexual de las niñas, que a menudo tienen menos de 15 años cuando son sometidas a ella.
Según un informe de Unicef de 2021, este tipo de ablaciones medicalizadas está aumentando en Egipto, Sudán, Guinea y Kenia.
- "El fin del mundo" -
En el condado de Kisii, a 300 kilómetros al oeste de la capital, Nairobi, más del 80% de estas mutilaciones son realizadas por trabajadores sanitarios, según el gobierno.
Doris Kemunto Onsomu pasó años realizando la incisión a niñas de esta región montañosa, creyendo que era una alternativa más segura al procedimiento tradicional que ella sufrió cuando era adolescente.
"Como era consciente del riesgo de infección, cada vez utilizaba un bisturí nuevo", explica a la AFP, asegurando que pensaba que estaba "ayudando a la comunidad".
Las solicitudes le llegaban de familias de todos los estratos sociales.
"Las tradiciones no están vinculadas con la educación. Se necesita mucho tiempo para desaprender ciertas prácticas", estima Doris, de 67 años.
Tina (que pidió que no se usara su verdadero nombre) estaba en casa de su abuela en Kisii cuando un empleado médico llegó tarde por la noche para operarla. Tenía 8 años.
"Fue como si fuera el fin del mundo, fue muy doloroso", contó a la AFP esta hija de un ingeniero.
Por orden de su abuela, tuvo que permanecer en aislamiento hasta que la herida sanó.
Ahora de 20 años, esta estudiante en la Universidad de Nairobi hace campaña contra esta práctica.
Rosemary Osano, la menor de cinco hermanas, cuenta que "se sintió presionada" para seguir la tradición.
"La gente piensa que hemos adoptado la cultura occidental de muchas maneras (...) así que defienden (la mutilación genital femenina) como una forma de preservar la cultura", dice esta mujer de 31 años.
- Crear conciencia -
La práctica también persiste dentro de estas comunidades en el extranjero.
Un tribunal de Londres condenó en octubre a una británica por haber llevado a una niña de tres años a una clínica de Kenia para someterla a una mutilación medicalizada.
Quienes todavía practican la mutilación genital femenina "dicen que sin esta escisión, la joven se convertirá en prostituta", explica a la AFP la activista Esnahs Nyaramba.
El presidente William Ruto ha instado a los kenianos a dejar de practicarla, pero para Esnahs Nyaramba se necesitan sanciones más duras.
"Si se manda a un familiar a la cárcel (...) la gente tendrá miedo", asegura.
Pero para otros activistas, una política más represiva podría hacer que la práctica sea aún más clandestina.
Varias oenegés han decidido centrarse en crear conciencia para que las familias opten por ritos de iniciación alternativos.
B.Shevchenko--BTB