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Protección solar e hidratación, claves para recuperar la piel después del verano
La radiación ultravioleta, el calor, el aire acondicionado y la baja humedad pueden provocar sequedad, tirantez, manchas y pérdida de confort cutáneo.
La piel puede llegar al final del verano con sequedad, tirantez, descamación, manchas o un aspecto apagado por la exposición ultravioleta, el calor y la pérdida de agua. Los ambientes con baja humedad y el uso continuado de aire acondicionado pueden agravar esa deshidratación.
La fotoprotección sigue siendo la medida principal para reducir el daño de la radiación ultravioleta. Conviene elegir un protector de amplio espectro y factor elevado cuando se va a permanecer al aire libre, aplicarlo en cantidad suficiente y renovarlo después del baño, de sudar o de secarse con una toalla.
Ningún protector bloquea por completo la radiación. Su uso debe combinarse con la búsqueda de sombra, ropa adecuada, sombreros y gafas de sol. La hidratación y el resto de la rutina deben ajustarse al tipo de piel y a las condiciones ambientales.
La piel deshidratada puede mostrar falta de confort, descamación o pérdida de luminosidad. Pasar suavemente una uña por brazos o piernas y observar un residuo blanquecino puede revelar descamación superficial, pero ese gesto no constituye una prueba diagnóstica por sí mismo.
La tendencia conocida como “skin flooding” consiste en superponer productos hidratantes, desde fórmulas ligeras hasta otras más densas. No es necesario aplicar grandes cantidades ni muchas capas: una acumulación excesiva puede irritar la piel o favorecer la aparición de granitos.
Una rutina de recuperación puede comenzar con una limpieza suave que retire sudor, impurezas y restos de fotoprotector sin dañar la barrera cutánea. Después pueden aplicarse, según las necesidades personales, un producto para el contorno de ojos, un sérum con ingredientes hidratantes como ácido hialurónico y una crema que ayude a retener el agua.
Por la noche pueden incorporarse retinoides como retinol o retinal para otros objetivos cosméticos. Estos activos pueden irritar, especialmente al inicio, por lo que deben introducirse gradualmente y acompañarse siempre de protección solar durante el día. Una limpieza respetuosa, hidratación adaptada y fotoprotección forman la base de los cuidados posverano.
B.Shevchenko--BTB