-
Guerra en Oriente Medio entra en su segundo mes, aunque EEUU estima que acabará en dos semanas
-
Estados Unidos espera próximas reuniones con Irán
-
Oyarzabal guía a España a triunfo convincente en amistoso ante Serbia
-
Las bolsas occidentales temen los efectos de una guerra prolongada
-
Activista propalestina en EEUU afirma que el FBI frustró un complot para asesinarla
-
"Estamos listos": los astronautas llegan al sitio de lanzamiento para misión a la Luna
-
Jair Bolsonaro, en prisión domiciliaria tras salir del hospital
-
Anne Hidalgo celebra un París que "avanzó", en su despedida como alcaldesa
-
Un cachalote es filmado dando a luz, con un poco de ayuda de su clan
-
Argentina evita pagar 16.100 millones de dólares tras una victoria judicial en Nueva York
-
El videasta del documental "Mr Nobody contra Putin" es declarado "agente del extranjero"
-
El desempleo en Brasil sube levemente, pero marca un mínimo para el período
-
Sony aumenta el precio de sus consolas PlayStation en el mundo
-
Grave lesión de rodilla de Joaquín Panichelli, delantero de Argentina y del Estrasburgo
-
El gigante chino de vehículos eléctricos BYD pierde un 19% de beneficio en 2025
-
Bolsonaro sale del hospital y va a su casa a cumplir prisión domiciliaria
-
La guerra "arrancó una parte de mí": iraníes relatan su vida en medio de la guerra
-
China abre investigaciones en respuesta a acciones comerciales de Estados Unidos
-
Italia investiga a LVMH por promocionar cosméticos entre niños y adolescentes
-
JD Vance y Marco Rubio emergen como posibles herederos republicanos en la era post-Trump
-
Francia redujo su déficit público al 5,1% en 2025
-
El Bernabéu se convertirá en una pista de tenis durante el Madrid Open
-
El Banco de España teme una "significativa desaceleración" de la economía por la guerra en Oriente Medio
-
Austria afirma que prohibirá las redes sociales a menores de 14 años
-
Francia califica de "paso atrás" el nuevo test de feminidad del COI
-
Joaquín Panichelli se lesiona la rodilla derecha con Argentina
-
EEUU acusa a China de retener barcos con bandera panameña en pleno litigio por el canal
-
La violencia de 2025 en el bastión druso de Siria podría constituir crímenes de guerra, según la ONU
-
La inflación en España escala en marzo al 3,3% por la subida de los combustibles
-
Las víctimas de Epstein demandan al gobierno de EEUU y Google por divulgar sus identidades
-
El gigante del licor Pernod Ricard negocia una fusión con el fabricante de Jack Daniel's
-
Trump prohíbe a empresas contratistas del gobierno de EEUU tener políticas de diversidad
-
Japón flexibilizará las restricciones al carbón ante la crisis energética por Oriente Medio
-
Los pujantes Hornets emboscan a los Knicks y aprietan la pugna por los playoffs
-
Ancelotti convoca a Vitor Reis, joven zaguero del Girona
-
México busca a dos barcos desaparecidos que llevaban ayuda a Cuba
-
Corea del Norte y Bielorrusia firman un tratado de "amistad" durante la visita de Lukashenko
-
Una jueza suspende las sanciones del gobierno de Trump contra la empresa de IA Anthropic
-
Los billetes de EEUU llevarán la firma de Trump, anuncia el Tesoro
-
Irán prohíbe a sus equipos deportivos viajar a países "hostiles"
-
EEUU crea un fondo para ayudar al regreso desde Rusia de niños ucranianos
-
El derrame de crudo en México fue causado por un buque y emanaciones naturales, asegura el gobierno
-
Scaloni dijo que la suspensión de la Finalissima "no es culpa de nadie"
-
El hielo marino del Ártico alcanza este invierno boreal su menor superficie registrada
-
El Salvador aprueba la prisión perpetua para menores criminales
-
OpenAI suspende sus planes para lanzar un chatbot de contenido erótico
-
El Banco central de México baja inesperadamente su tasa de referencia
-
Venezuela decreta una semana de feriados debido a la crisis energética
-
El Senado de EEUU avanza para poner fin al caos en aeropuertos
-
Senado de EEUU avanza para poner fin al caos en aeropuertos
La peor sequía "jamás vivida" destroza las vidas de los nómadas de Etiopía
Casi ni una gota de lluvia en 18 meses. En Hargududo, una aldea de la región Somalí, en Etiopía, los habitantes muestran a la AFP los cadáveres secos de cabras, vacas o asnos, desperdigados un poco más allá de las chozas con tejado de paja.
En este mes de abril, en teoría uno de los más lluviosos del año, el aire seco quema y la tierra está polvorienta y estéril.
Una gran parte del ganado de las 200 familias seminómadas de la aldea ha muerto. "Quienes tenían, digamos, 300 cabras antes de la sequía ya no tienen más que 50 o 60, y en algunas casas [...] ninguna ha sobrevivido", explica uno de los habitantes, Husein Habil, de 52 años.
Desde finales de 2020, aquí, como en otras regiones del sur del país, o como en las vecinas Kenia y Somalia, prácticamente no ha llovido. En Etiopía, esta catástrofe humanitaria se suma a la provocada en el norte por el conflicto de la región de Tigré.
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) calcula que en Etiopía, entre 5,5 y 6,5 millones de personas (es decir, entre un 5% y un 6% de la población) padece una grave inseguridad alimentaria a causa de la sequía.
Según la OCHA, casi 1,5 millones de cabezas de ganado habrían muerto a causa de la sequía actual en el país, y casi dos tercios de estas, en la región Somalí.
Para las poblaciones nómadas o seminómadas de esta región, el ganado es fuente de alimento e ingresos y constituye, además, todos sus ahorros.
"Éramos puros nómadas antes de esta sequía: dependíamos de los animales para la carne, la leche y los vendíamos", recuerda la Tarik Mohamed, una ganadera de 50 años de Hargududo, a unos 50 km de Gode, principal ciudad de la zona administrativa de Shabelle.
Pero ahora, explica, la "mayoría" se sedentariza, a causa de lo que muchos califican como "la peor sequía jamás vivida".
"Ya no hay futuro para el pastoreo porque no hay rebaños", comenta Tarik Mohamed con amargura, asegurando que su "vida nómada está acabada".
- Dromedarios sin joroba -
La alternancia de las temporadas secas y de lluvias -la más corta, entre marzo y abril; y la más larga, de junio a agosto- siempre ha marcado el ritmo de la vida de estos criadores de animales.
Pero de las últimas tres temporadas de lluvias no ha habido ni rastro. La cuarta, que los lugareños esperan desde marzo, tampoco tiene visos de llegar.
En la región, "las sequías son un problema cíclico [...] pero ahora son cada vez más frecuentes", comenta Ali Nur Mohamed (38 años), quien trabaja en la oenegé Save The Children.
En su último informe, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, ya lo advirtió: en África del Este, "desde 2005, la frecuencia de las sequías se ha duplicado, pasando de cada seis años a cada tres", y "ha habido varios episodios de sequía prolongada, sobre todo en las zonas áridas y semiáridas de la región en los últimos 30 años".
Se espera que este tema sea tratado en la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), que se reunirá en Abiyán, en Costa de Marfil, del 9 al 20 de mayo.
Todos los ganaderos de la región con los que ha hablado la AFP aseguran haber perdido entre el 80% y el 100% de sus animales. Las pocas vacas o cabras vistas aquí o allá están raquíticas y muchos dromedarios han perdido su joroba, donde almacenan el alimento.
- Cinco días de marcha -
Para conseguir comida, muchos se han trasladado hasta campamentos de desplazados.
Uno de ellos se encuentra en Adlale, cerca de Gode. Allí, de buena mañana, entre el polvo ocre levantado por el viento, se ven los velos coloridos de decenas de mujeres llegadas en busca de ayuda alimentaria de emergencia del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
"Todos nuestros animales murieron a causa de la sequía", cuenta Habiba Hasan Khadid, una mujer de 47 años, madre de diez hijos. "Hemos caminado cinco días para venir" aquí, añade.
Por su parte, Ahado Jees Husein, de 45 años y madre de siete, caminó hasta Adlale cargando en la espalda a su hijo, un joven de 15 años con discapacidad. "Tenía 100 cabras, todas murieron [...] He venido sin nada", afirma la viuda, que sostiene que "nunca vivió una sequía así".
Junto a otras 2.700 familias, las dos mujeres viven en el campamento de Farburo 2, levantado hace tres meses.
En su minúscula cabaña, Abdi Kabe Adan, un robusto y orgulloso pastor de 50 años, llora desconsoladamente. "Ninguno de nuestros animales se ha librado", dice.
"No creo que sea posible que nuestro estilo de vida continúe. He visto a cabras comiéndose sus excrementos, a dromedarios comiéndose a otros dromedarios. En mi vida había visto eso", explica entre sollozos.
En el campamento hay pocos hombres. Los hay que se quedaron con sus últimas cabezas de ganado, en busca de algún pastizal milagroso, y también los que se fueron a buscar trabajo a la ciudad. Y otros huyeron, incapaces de hacer frente a la vergüenza o a las preguntas de sus preocupadas esposas.
Y es que la sequía también ha dañado a la organización social de estas comunidades.
"Antes, los hombres tenían la tarea de ordeñar las vacas", conducir a los rebaños hasta los pastos, "comprar comida y bienes para la familia", explica Halima Harbi, una de las desplazadas del campo, de 40 años y madre de nueve hijos. "Esos roles han desaparecido con nuestro ganado", sostiene.
- Dilemas terribles -
Los niños están pagando un precio alto por esta sequía, pues, desbordados por los problemas, los padres "ni siquiera tienen tiempo de ocuparse, de velar por su prole", señala Ali Nur Mohamed, de Save The Children.
La oenegé suele visitar a las comunidades para detectar a niños en peligro, a los que transporta hasta estructuras sanitarias, como el hospital de Gode.
Muchos de los padres se topan con dilemas terribles, como elegir entre cuidar de sus hijos o arriesgarse a perder su ganado.
El hijo de Abdullahi Goran, cuyo pelo se ha descolorido a causa de la malnutrición, llevaba semanas con vómitos y diarrea.
"Yo me estaba ocupando del ganado, no tenía tiempo para mi hijo", explica el hombre, de 30 años. Él es el único padre en la sala. A causa de la sequía, dice, ha perdido dos de sus cinco dromedarios, el 80% de sus cabras y todas sus vacas.
Ayan Ibrahim Harun se vio en la misma tesitura. Su hija Sabirin Abdi, de dos años, llevaba un mes enferma -con tos y edemas por todo el cuerpo- cuando se decidió a llevarla al ambulatorio de Kelafo, a unos 100 km de Gode.
"Este año no tuvimos cosecha", dice la mujer. "Tenía diez cabras [...], cuatro murieron en los 11 días que he pasado en el hospital" con Sabirin, afirma, resignada.
G.Schulte--BTB