-
La OCDE advierte del impacto de la guerra en la economía de la zona euro
-
Rosalía suspende su concierto en Milán por una intoxicación alimentaria
-
Expertos constatan un aumento "preocupante" de las armas nucleares
-
El Senado de México aprueba una versión recortada de la reforma electoral de Sheinbaum
-
La candidata Keiko Fujimori propone "jueces sin rostro" contra el crimen en Perú
-
Japón anuncia el inicio de una nueva liberación de reservas estratégicas de petróleo
-
El papa designa a un obispo de una diócesis australiana poco conocida como jefe jurídico del Vaticano
-
Condenan a cadena perpetua al chileno Zepeda por asesinato de su exnovia japonesa en Francia
-
La economía de Ecuador creció en 2025 tras superar la crisis por los apagones
-
El Senado de México aprueba el ingreso de militares de EEUU para adiestrar a marinos de cara al Mundial
-
La ONU impulsa un plan de emergencia para importar combustible con fines humanitarios a Cuba
-
La enviada de Trump visita Ecuador para afianzar la alianza contra el narco
-
La OMS alerta sobre la "preocupante" situación sanitaria en Cuba
-
Deschamps guarda silencio sobre el futuro DT de Francia
-
La FIFA pondrá a la venta las últimas entradas del Mundial el 1 de abril
-
Reino Unido autoriza interceptar navíos de la "flota fantasma" rusa en sus aguas territoriales
-
El presidente de la empresa de defensa Indra sigue en su cargo, pese a presiones del gobierno español
-
Trump no asistirá a la conferencia conservadora de EEUU por primera vez en diez años
-
Mbappé niega que le hayan examinado la rodilla equivocada
-
Retiran 128 toneladas de crudo del Golfo de México tras un derrame
-
La Corte Constitucional rechaza el decreto que disuelve el Parlamento de Kosovo
-
EEUU ataca una presunta narcolancha en el Caribe y mata a cuatro personas
-
El fútbol femenino se va haciendo un hueco en Somalia
-
La Corte Suprema de EEUU rechaza que los proveedores de internet sean responsables de la piratería de los usuarios
-
El rapero congoleño Gims, detenido en Francia por supuesto lavado de dinero
-
El jefe de ministros argentino rechaza las sospechas por su patrimonio
-
Brasil presenta su primer caza supersónico fabricado en el país
-
Choferes paralizan dos ciudades de Bolivia en protesta por la venta de gasolina contaminada
-
Un dron ucraniano impacta una central eléctrica en Estonia, otro se estrella en Letonia
-
India anuncia sus nuevos compromisos en materia de clima para 2035
-
México denuncia que 13 mexicanos han muerto en un año en EEUU bajo custodia del ICE o durante redadas migratorias
-
Familias celebran su victoria judicial contra Instagram y YouTube
-
Meta y YouTube, declaradas responsables en un juicio por adicción a redes sociales en EEUU
-
Cómo China desafía a EEUU en la carrera a la Luna
-
Zepeda espera su sentencia en el juicio de la "última oportunidad" por asesinato en Francia
-
Italia, tetracampeona del mundo y ausente en las últimas dos ediciones
-
Más de 900 migrantes murieron en el mar Rojo en 2025 intentando llegar al Golfo
-
Corea del Norte y Bielorrusia firman tratado de "amistad y cooperación"
-
Israel ataca a Irán después de que Trump insistiera en que Teherán quiere un acuerdo
-
Maduro de nuevo ante la justicia de Nueva York, tras su espectacular captura en Venezuela
-
Irán dice que "no tiene intención de negociar", pero Trump insiste en lo contrario
-
U.S. Polo Assn. lanza una campaña mundial de camisetas de polo: “Un icono nacido del juego”
-
Metales extraídos y refinados serán tokenizados en acuerdo entre American Strategic Minerals y Datavault AI
-
La promesa española Landaluce dice adiós en cuartos del Masters de Miami
-
Vicepresidente de la FIFA minimiza temores políticos y de seguridad de cara al Mundial
-
Meta y YouTube, declaradas responsables en juicio por adicción a redes sociales en EEUU
-
La sospechosa de disparar contra la mansión de Rihanna se declara no culpable
-
Primer robot: Melania Trump lleva un androide a un evento en la Casa Blanca
-
La ONU declara la trata de esclavos africanos como "el crimen más grave contra la humanidad"
-
¿Qué puede hacer el gobierno libanés frente a una guerra impuesta?
Israel y su frente en Líbano
Lo que está ocurriendo en Oriente Próximo ya no puede explicarse como una cadena de represalias aisladas. La ofensiva abierta contra Irán ha terminado por reactivar con toda crudeza la frontera libanesa, y el frente de Hezbolá ha dejado de ser un teatro periférico para convertirse en una pieza central del cálculo israelí. La gran pregunta que domina ahora el análisis regional es si Israel pretende no solo golpear hasta el límite la capacidad estratégica de Irán, sino también dejar a Hezbolá sin una capacidad real de amenaza sobre su frontera norte.
La secuencia de los últimos días refuerza esa lectura. Tras el arranque de la campaña sobre territorio iraní, Hezbolá volvió a lanzar cohetes y drones desde Líbano, y la respuesta israelí no se quedó en una represalia puntual ni en un simple castigo táctico. Los bombardeos alcanzaron Beirut y amplias zonas del sur y del este libanés, acompañados por órdenes de evacuación, ataques contra depósitos, centros de mando, estructuras logísticas y posiciones vinculadas tanto a Hezbolá como a la red iraní desplegada en suelo libanés. El mensaje es claro: para Israel, el frente iraní y el frente libanés forman ya parte de una misma operación estratégica.
El ataque de este domingo en Beirut, dirigido contra mandos iraníes vinculados a la estructura de la Guardia Revolucionaria presente en Líbano, ha reforzado todavía más esa percepción. Israel no está actuando como si combatiera dos crisis separadas, sino como si estuviera desmontando una sola arquitectura regional: la que conecta a Teherán con sus milicias aliadas, sus canales de transferencia de armas, sus redes de asesoramiento militar y sus plataformas de presión sobre Israel desde distintos puntos del mapa.
No es casual que esta fase haya llegado ahora. Se ha instalado la percepción de que Israel cree haber encontrado una ventana de oportunidad para aprovechar la debilidad actual de Hezbolá. Esa lectura parte de varios factores acumulados. El grupo llega a esta nueva etapa después de un largo desgaste, con pérdidas severas en su cadena de mando, bajo vigilancia constante, con parte de su libertad operativa erosionada y, sobre todo, con Irán obligado a concentrarse en su propia supervivencia militar y política. A eso se suma un dato especialmente delicado: el propio Estado libanés ha endurecido el tono frente a cualquier decisión de guerra tomada fuera de sus instituciones, una señal de que el margen político interno de Hezbolá también se ha estrechado.
Desde la lógica israelí, dejar intacto a Hezbolá mientras se golpea a Irán tendría un límite evidente. Teherán podría perder instalaciones, mandos y capacidad industrial, pero conservaría a escasos kilómetros de la frontera israelí una fuerza armada con potencial para reconstituir la presión mediante misiles, drones, infiltraciones y hostigamiento prolongado. Por eso la campaña no parece orientarse solo a castigar un lanzamiento o a responder a una jornada de fuego. Apunta a degradar la estructura que convierte a Hezbolá en el brazo regional más valioso de Irán.
Eso explica también el cambio de escala. Las operaciones ya no buscan únicamente contener la frontera norte, sino alterar el equilibrio futuro. La insistencia israelí en que Hezbolá debe quedar desarmado y sin capacidad de amenaza efectiva sugiere un objetivo más ambicioso: impedir que, cuando baje la intensidad del choque con Irán, el movimiento libanés pueda presentarse otra vez como la gran baza disuasoria del eje proiraní. En otras palabras, la guerra no solo se ha extendido geográficamente; también se han ampliado sus fines políticos y militares.
Sin embargo, hablar de un golpe definitivo contra Hezbolá sería todavía prematuro. El grupo ha quedado dañado, pero no borrado. Conserva arraigo social en parte de Líbano, experiencia de combate, cuadros intermedios, redes clandestinas y una capacidad probada de adaptación bajo presión. La historia del sur libanés demuestra que destruir arsenales o eliminar mandos no equivale automáticamente a liquidar una organización insertada en el territorio, en una base social y en una lógica regional de alianzas. Cuanto más se profundice la operación, mayor será el riesgo de una guerra larga, fragmentada y extremadamente costosa.
El precio humano ya es devastador. El balance en Líbano se acerca a los 400 muertos y el número de desplazados vuelve a dispararse, con familias huyendo de los suburbios del sur de Beirut, del valle de la Bekaa y de numerosas localidades sometidas a bombardeos o advertencias de evacuación. Niños, hospitales tensionados, refugios saturados y barrios enteros bajo pánico describen un escenario que recuerda una verdad elemental: cada ampliación militar multiplica la vulnerabilidad civil. En Israel, la continuidad de las alertas y de los ataques misilísticos mantiene a la población bajo amenaza constante. Y en Irán, la ofensiva ha golpeado no solo instalaciones estratégicas, sino también la vida cotidiana de millones de personas.
La dimensión regional de esta crisis ya no admite eufemismos. La guerra está salpicando a más de una decena de Estados, con consecuencias sobre infraestructuras críticas, aviación, posiciones militares extranjeras y enclaves energéticos sensibles. La presión sobre el Golfo, sobre las rutas de abastecimiento y sobre instalaciones clave introduce un factor económico y geopolítico que agrava el conflicto. Cuando los ataques alcanzan nodos energéticos, sistemas esenciales o corredores de transporte, el efecto deja de ser únicamente militar y pasa a sentirse en los mercados, en la logística internacional y en la percepción global del riesgo.
También por eso la expansión hacia Hezbolá tiene una lógica que va mucho más allá de la frontera libanesa. Israel intenta reducir la capacidad de Irán para responder de manera indirecta, encarecer cualquier reconstrucción futura de su red de aliados y dejar a Teherán sin una plataforma robusta de presión en el Levante. El cálculo es duro y, desde el punto de vista israelí, parece coherente: si Irán sale debilitado pero Hezbolá conserva masa crítica, la guerra podría reanudarse en cualquier momento bajo otra forma. Si, en cambio, ambos quedan simultáneamente degradados, Israel cree que puede ganar años de margen estratégico.
El problema es que esa lógica militar no garantiza una salida política. Incluso una Hezbolá severamente golpeada puede mantener capacidad de sabotaje, reconstrucción y desgaste. Incluso un Irán castigado puede optar por dispersar sus respuestas y arrastrar a más actores. Y un Líbano sometido otra vez a una devastación masiva difícilmente saldrá reforzado institucionalmente por el mero retroceso de uno de sus actores armados. La destrucción puede debilitar a una organización, pero no reconstruye por sí sola un Estado ni cura una fractura regional.
A eso se añade una realidad incómoda: cada parte sigue convencida de que ceder ahora equivale a perder mañana. Israel interpreta este momento como una oportunidad excepcional para rediseñar el mapa de amenazas que lo rodea. Irán lo vive como una batalla existencial. Y Hezbolá, atrapado entre el deber de sostener el eje proiraní, su desgaste interno y la presión sobre la sociedad libanesa, trata de no quedar reducido a una irrelevancia estratégica. Esa combinación hace que la desescalada sea hoy más difícil que hace solo unos días.
Por eso la cuestión de fondo ya no es solo si Israel quiere ir también contra Hezbolá. Los hechos indican que ya lo está haciendo de forma abierta, intensiva y sistemática. La verdadera incógnita es si esta nueva fase persigue una neutralización limitada o una redefinición completa del mapa de seguridad en Oriente Próximo. A día de hoy, la dirección de los ataques, la amplitud de los objetivos y el lenguaje de la cúpula militar israelí apuntan más a lo segundo que a lo primero.
En ese contexto, la fórmula más precisa para describir el momento no es que la guerra se amplía, sino que cambia de naturaleza. Lo que empezó como una ofensiva contra Irán se está convirtiendo en un intento de desmontar, al mismo tiempo, el sistema regional de presión que Teherán ha construido durante años. Si esa apuesta prospera, Oriente Próximo entrará en una etapa nueva, profundamente inestable y marcada por reacomodos forzados. Si fracasa, el resultado puede ser todavía peor: una guerra más larga, más descentralizada y con más frentes abiertos que nunca.
Italia: casi 2100 obras de arte falsificadas
Gaza: El jefe del OOPS pide lugares seguros
Trump nombra a Tom Homan nuevo 'zar de la frontera'
Permisos de residencia en la UE
UE: ¿Cómo se enfrenta a Donald Trump?
Elecciones presidenciales de EEUU 2024
Georgia: ¿Hacia dónde nos dirigimos?
UE: Aranceles comerciales de Donald Trump
Premio Daphne Caruana de Periodismo
Argelia: Transición y pagos digitales
Exportar energía verde desde la UE