Berliner Tageblatt - La personalidad de Elon Musk, en el centro de la batalla legal contra OpenAI

La personalidad de Elon Musk, en el centro de la batalla legal contra OpenAI
La personalidad de Elon Musk, en el centro de la batalla legal contra OpenAI / Foto: © AFP/Archivos

La personalidad de Elon Musk, en el centro de la batalla legal contra OpenAI

La personalidad de Elon Musk dominó el lunes la selección del jurado encargado de examinar su litigio contra OpenAI y sus dirigentes, a quienes acusa de traicionar la vocación original sin fines de lucro de la empresa matriz de ChatGPT.

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Casi la mitad de las personas interrogadas el lunes para formar el jurado de este tribunal federal de Oakland, al otro lado de la bahía de San Francisco, expresaron reservas hacia el jefe de Tesla y SpaceX, quien cofundó OpenAI en 2015 antes de una brutal ruptura.

ChatGPT, de OpenAI, es rival de Grok, el chatbot creado por el laboratorio xAI de Musk.

"A Elon no le importan las personas, al igual que a nuestro presidente", dijo un jubilado estadounidense que estaba siendo considerado para formar parte del jurado.

Un empleado de la ciudad de Oakland dentro del grupo de posibles jurados se refirió a Musk como "un idiota".

"Brillante ingeniero, brillante hombre de negocios, pero ha hecho muchas cosas muy nocivas para el país", declaró un ingeniero estadounidense de origen italiano.

Muchos desaprueban abiertamente su acercamiento a Donald Trump y su breve papel dentro del Doge, la comisión encargada de recortar el gasto público.

"Es un tipo repugnante, pero puedo intentar dejar eso de lado", soltó un empleado municipal de Oakland. Es un "racista y violador", escribió uno de los ciudadanos en su cuestionario escrito, lo que llevó a los abogados de Musk a exigir su exclusión.

Al final, fueron elegidos nueve jurados que serán los encargados de emitir únicamente una opinión consultiva sobre este caso, ya que la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers se reservó la decisión final.

- "Al servicio del bien común" -

La jueza debe dirimir tres cuestiones planteadas en la demanda: ¿ha violado OpenAI su misión filantrópica original?, ¿se ha enriquecido injustamente? y ¿sus vínculos con Microsoft vulneran el derecho de la competencia?

Documentos judiciales detallan cómo Altman convenció a Musk de apoyar a OpenAI en 2015, como cofundador de un laboratorio sin fines de lucro cuya tecnología "pertenecería al mundo".

Musk inyectó millones de dólares en el laboratorio y posteriormente se fue.

Sin embargo, OpenAI se transformó en un coloso comercial valorado actualmente en 852.000 millones de dólares.

La jueza decidirá hacia finales de mayo —guiada por las conclusiones del jurado asesor— si OpenAI rompió una promesa hecha a Musk en su empeño por liderar la IA, o si simplemente aprovechó de forma inteligente la tecnología para lograr el dominio del mercado.

Los debates comenzarán el martes, antes de los muy esperados testimonios en persona de Elon Musk, del jefe de Microsoft Satya Nadella y de Sam Altman, quien estuvo en la selección del jurado.

Ausente y fiel a su costumbre, Elon Musk se expresó en su red social X: "Podría haber creado OpenAI como una empresa con fines de lucro. En lugar de eso, la creé, la financié, contraté a talentos clave y les transmití todo mi saber hacer sobre cómo llevar una start-up al éxito, AL SERVICIO DEL BIEN COMÚN".

- "Frenar a un competidor" -

Además de pedir que se obligue a OpenAI a volver a ser una organización puramente sin fines de lucro, la demanda de Musk exige la destitución de Altman y del cofundador Greg Brockman, presidente de la startup. También que corte sus lazos con Microsoft.

Open AI replicó en sus escritos judiciales que su ruptura con Musk se debió a su búsqueda de un control absoluto y no a su condición de organización sin fines de lucro.

"Su demanda no es más que una campaña de acoso impulsada por el ego, los celos y el deseo de frenar a un competidor", agregó la compañía aludiendo al laboratorio de IA que fundó Musk tras su ruptura con OpenAI.

Este último absorbió xAI en su empresa espacial SpaceX, valorada en 1.250 millones de dólares, que también prepara su salida a bolsa.

Elon Musk, que había inyectado 38 millones de dólares en los inicios de OpenAI y reclamaba hasta 134.000 millones de dólares en daños y perjuicios, renunció desde entonces a cualquier beneficio personal, comprometiéndose a destinar cualquier indemnización a la organización sin fines de lucro de OpenAI.

Si bien obtuvo una victoria simbólica al conseguir que se celebrara este juicio, el jefe de SpaceX lo afronta debilitado.

Además de limitar el papel del jurado a una función consultiva, la jueza ha reducido considerablemente el alcance de sus reproches y ha rechazado varias solicitudes que habrían orientado las deliberaciones a su favor.

P.Anderson--BTB