Berliner Tageblatt - Londres, en pie de guerra contra la plaga del robo de teléfonos móviles

Londres, en pie de guerra contra la plaga del robo de teléfonos móviles
Londres, en pie de guerra contra la plaga del robo de teléfonos móviles / Foto: © AFP

Londres, en pie de guerra contra la plaga del robo de teléfonos móviles

En un vehículo camuflado, agentes de policía recorren varios barrios de Londres. Su objetivo: combatir los robos de teléfonos móviles mediante tirones, una plaga que le ha valido ser considerada la capital europea de este tipo de delitos.

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Por la zona del London Bridge, empleados administrativos se dedican a beber pintas al sol mientras legiones de turistas se agolpan en Borough Market, el célebre mercado gastronómico londinense.

Hay presas fáciles para los ladrones de teléfonos, subraya el policía Hayden O'Connor, señalando a transeúntes que sacan su móviles para consultar una ruta o escuchar música.

"Ves que tu autobús llega en 20 minutos, sacas el teléfono, entras en Instagram y, antes de que te des cuenta, una bicicleta eléctrica se abalanza sobre ti y tu teléfono desaparece", explica.

Hayden O'Connor forma parte de un equipo al que la AFP pudo acompañar durante unas horas de patrulla.

Los policías reciben avisos de móviles robados, pero las probabilidades de recuperar alguno son "realmente escasas", admite su colega Hayley Carr.

- "Entre 16 y 18 años" -

Drones, sistemas de reconocimiento facial en tiempo real y equipos de intervención son algunos de los medios que la policía londinense despliega para combatir este fenómeno.

Estos robos disminuyeron 12,3% el año pasado, pasando de 81.365 en 2024 a 71.391 en 2025, según cifras de la Metropolitan Police.

Los móviles robados suelen exportarse, reactivarse y revenderse en el extranjero en cuestión de pocos días.

En 2025, la policía londinense desmanteló una red sospechosa de haber introducido de contrabando hasta 40.000 móviles robados desde Reino Unido a China.

Los teléfonos "se envían a los cuatro rincones del mundo", subraya el comisario Gareth Gilbert.

El equipo recibe una llamada, avisando que un teléfono robado fue localizado en Deptford, un barrio al este de Londres. Con las luces de emergencia encendidas, el coche comienza a zigzaguear entre el denso tráfico de la capital, pero de repente se pierde la señal de localización del teléfono.

Los ladrones envuelven los aparatos en papel de aluminio, explican los agentes, para impedir que sean detectados.

Ocultos bajo sus pasamontañas, los ladrones suelen ser adolescentes. "Por lo general tienen entre 16 y 18 años", indica Hayden O'Connor, quien en una operación reciente en relación con estos robos, detuvo a dos chicos de 13.

Esos jóvenes ladrones son "reclutados por grandes grupos del crimen organizado", explica Gilbert.

Los adolescentes corren luego el riesgo de quedar atrapados en bandas e implicarse en actividades delictivas más graves.

- Petición policial -

Los jóvenes suelen ganar entre 100 y 200 libras (entre 130 y 260 dólares) por cada teléfono robado. "Para un adolescente de 13 años, es mucho", comenta Gilbert.

Ese mismo día, cerca de medianoche, el equipo de patrulla acabó arrestando a seis ladrones, informó la policía.

Pero en la lucha contra este fenómeno, la policía pide a los fabricantes de teléfonos inteligentes que se impliquen y colaboren.

El jefe de la policía londinense, Mark Rowley, dio a estas empresas hasta el 1 de junio para proponer métodos que hagan que estos móviles queden inutilizables una vez robados.

De lo contrario Rowley se comprometió a pedir al gobierno que legisle al respecto.

"Si un teléfono robado se convirtiera en un simple ladrillo inutilizable y sus componentes no pudieran reciclarse, no habría mercado negro", subrayó el responsable en marzo durante una conferencia internacional.

K.Thomson--BTB