-
El dalái lama "nunca se reunió" con Epstein, afirma su oficina
-
Irán desafía amenazas de EEUU e insiste en su derecho de enriquecer de uranio
-
La caída de Vonn hiela la sangre en Milán-Cortina, Klaebo inicia su cosecha
-
El primer ministro conservador de Tailandia reivindica su victoria en las elecciones
-
Primer ministro conservador de Tailandia reivindica victoria en las elecciones
-
Renuncia el jefe de gabinete del primer ministro británico por los vínculos de un exembajador con Epstein
-
El presidente de Rumania anuncia que recibió una invitación para la reunión de la "Junta de Paz" de Trump
-
Incendio en el memorial de las víctimas de Crans-Montana
-
La primera ministra de Japón se encamina a una victoria aplastante en las elecciones legislativas
-
La primera ministra de Japón se encamina a una victoria aplastante en elecciones legislativas
-
Un dirigente de Hamás afirma que el movimiento no entregará las armas
-
La leyenda de Patriots y la fiesta de Bad Bunny en un Super Bowl para la historia
-
Una comunidad católica tradicionalista amenaza con romper con el Vaticano
-
Arrestan al presunto autor del intento de asesinato de un general ruso en Moscú
-
"Mi amigo": Trump elogia al presidente de Honduras tras sus conversaciones en EEUU
-
Tailandia celebra elecciones legislativas tras un período de inestabilidad
-
Ocho muertos en una explosión en una fábrica del norte de China
-
El exfutbolista Jhon Viáfara regresa a Colombia tras seis años de prisión en EEUU
-
El director general del Washington Post se retira tras la ola de despidos
-
La figura de Zuckerberg, centro del debate antes del juicio por adicción a las redes en EEUU
-
El partido gobernante de Corea del Norte celebrará su primer congreso desde 2021
-
Eligen al jefe negociador de la COP Chile para impulsar un tratado sobre contaminación plástica
-
Capri endurece sus normas para frenar el turismo masivo
-
La justicia de EEUU sentencia a un disidente sursudanés por tráfico de armas
-
Un ministro danés dice que la situación con EEUU sobre Groenlandia mejoró, pero "la crisis no terminó"
-
Estudiantes inmigrantes en Mineápolis recurren a clases virtuales por temor a ser deportados
-
Italia descarta participar en la "Junta de Paz" de Trump por razones constitucionales
-
Más de 2.000 detenidos del EI son trasladados de Siria a Irak
-
Orbán dice que fue invitado a Washington para la reunión inaugural de la "Junta de Paz" de Trump
-
Lindsey Vonn, una mentalidad de titanio doblegada por las lesiones
-
El sueño olímpico de Lindsey Vonn se estrella contra la realidad
-
El Palmeiras de Brasil contrata al extremo colombiano Jhon Arias
-
Un accidente de minibús deja 15 muertos en Afganistán
-
El gobierno italiano denuncia un "sabotaje" de la red ferroviaria coincidiendo con los Juegos
-
"Nadie entiende que siga sin resolverse", asegura Arbeloa contra el Barça por el caso Negreira
-
Familias migrantes denuncian encierro insalubre en Texas mientras piden asilo
-
El partido de la primera ministra de Japón recupera la mayoría en elecciones legislativas
-
De una foto icónica a los JJOO: madre e hijo mexicanos hacen historia
-
Un caso de presunto acoso enreda a la derecha en una España polarizada
-
La península ibérica recupera la calma tras el paso de la tormenta Marta
-
Césped natural contra artificial: las figuras del Super Bowl se pronuncian
-
Dos franceses culminan una épica caminata de 12.850 km desde Francia hasta Shanghái
-
El nuevo Ioniq 3 llegará en 2026
-
Los Patriots buscan la gloria perdida en el Super Bowl de Bad Bunny
-
La hipoxia para simular altitud para estimular a los atletas olímpicos
-
El nuevo Twingo e-tech está en la línea de salida
-
Nuevo Ypsilon y Ypsilon hf
-
Irán descarta renunciar al enriquecimiento de uranio incluso en caso de "guerra"
-
Irán duda de que EEUU tome en serio las negociaciones, dice su canciller
-
El Cupra Raval saldrá al mercado en 2026
China y la Trampa global
En la última década, Pekín ha tejido una red de dependencias industriales tan densas que la geoeconomía mundial parece girar en torno a tres palancas chinas: escala, cuellos de botella y ecosistemas. El resultado es la “trampa” perfecta: Occidente abarató costes apoyándose en la manufactura y los insumos chinos; China, a su vez, expandió su capacidad y control sobre materias y tecnologías críticas. Hoy, ambos bloques lidian con las consecuencias: tarifas, controles a la exportación, inflación de seguridad y un calendario climático que no espera.
La palanca de la escala. El liderazgo chino en tecnologías verdes es apabullante. En energía solar, la concentración de fabricación de polisilicio, lingotes, obleas, células y módulos supera de largo el umbral de “dependencia estratégica” en todas las etapas. En baterías, fabricantes chinos dominan la capacidad mundial de celdas y, sobre todo, la cadena de componentes clave. Ese despliegue, estimulado por enormes inversiones y políticas industriales, permitió a China inundar de equipos baratos los mercados globales: bueno para abaratar la transición energética, malo para cualquier competidor que intentase producir lo mismo fuera de China.
La palanca de los cuellos de botella. La posición de China en minerales y materiales críticos —grafito para ánodos, tierras raras para imanes, metales para semiconductores— se ha convertido en poder geopolítico. Desde 2023, Pekín introdujo licencias a la exportación de germanio y galio, y extendió controles al grafito. En abril de 2025, añadió restricciones a varias tierras raras y a imanes permanentes, instaurando además trazabilidad obligatoria del sector de imanes. Estas medidas no equivalen a un embargo general, pero sí han ralentizado cadenas globales con retrasos, incertidumbre regulatoria y picos de riesgo para fabricantes de automoción, electrónica y defensa. Las economías avanzadas, conscientes de su exposición, han respondido con planes para diversificar suministro y hasta con la idea de precios de referencia y reservas coordinadas para amortiguar los sobresaltos.
La palanca del ecosistema. No es solo producción: China exporta estándares, financiación y mano de obra especializada. En Europa, los grandes proyectos de baterías y coches eléctricos dependen de tecnología, maquinaria y personal técnico chinos. Esa capilaridad refuerza la asimetría: el capital y la ingeniería fluyen desde China, mientras la dependencia tecnológica del receptor se consolida.
La reacción occidental. Washington ha elevado sustancialmente los aranceles a productos chinos estratégicos —vehículos eléctricos, células solares, semiconductores y equipamiento— y endurecido los controles de exportación de tecnologías de chip avanzado y la maquinaria necesaria para fabricarlos. Bruselas, por su parte, impuso derechos compensatorios definitivos a los vehículos eléctricos de batería procedentes de China; activó investigaciones sobre subvenciones extranjeras en sectores como eólico y equipos solares; y, en paralelo, aprobó dos piezas legales clave: el Reglamento de Materias Primas Críticas (CRMA), que fija objetivos para extraer, procesar y reciclar en la UE, y la Ley de Industria Cero Neto (NZIA), que introduce criterios de “resiliencia” en subastas y compras públicas para primar componentes con menor riesgo de dependencia.
La contraofensiva de Pekín. A la presión arancelaria y regulatoria, China ha respondido activando el arsenal de sus cuellos de botella: controles a exportaciones de minerales e imanes, vigilancia reforzada del sector de tierras raras y, mirando al futuro, licencias obligatorias para exportar vehículos eléctricos a partir de 2026, con el argumento de ordenar el mercado exterior y frenar prácticas que erosionan márgenes y reputación. El mensaje implícito es claro: si el acceso a sus productos se encarece por decisión política occidental, el acceso a insumos críticos también puede tensarse desde China.
La factura económica. La “trampa” es de doble filo. En Occidente, proteger industrias nacientes o reindustrializar implica costes: los aranceles elevan precios y retrasan escalados; las normas de “resiliencia” restringen proveedores y pueden encarecer licitaciones a corto plazo. Pero no actuar perpetúa la dependencia y el riesgo de cierres súbitos en fábricas por falta de insumos. Al mismo tiempo, China paga su propio peaje: el ajuste inmobiliario prolongado, la debilidad del consumo y la deflación intermitente presionan beneficios industriales; la guerra de precios en sectores como solar y automoción exprime márgenes; y la respuesta internacional a su “sobrecapacidad” limita salidas de exportación justo cuando su economía necesita tracción externa.
El tablero energético y climático. La abundancia de paneles, baterías y coches eléctricos made in China ha acelerado la descarbonización mundial. Sin embargo, la concentración de la cadena en un solo país crea un riesgo sistémico: cualquier restricción o represalia en materias críticas (grafito, tierras raras) repercute de inmediato en las fábricas de turbinas, motores y celdas fuera de China. Para la UE y Estados Unidos, la ecuación ya no es solo precio y CO₂, sino también seguridad de suministro: una transición limpia que pueda detenerse por un expediente de licencias en Pekín no es resiliente.
¿Se puede salir de la trampa? La respuesta no pasa por desengancharse de la noche a la mañana, sino por de‑riesgar: diversificar orígenes de materias, atraer fabricación en eslabones vulnerables (ánodos, separadores, cátodos; obleas y células), acumular reservas estratégicas en puntos críticos, y coordinar normas y compras públicas que valoren la resiliencia junto al coste. A ello se suman puentes prácticos con China para estabilizar flujos esenciales, aun en medio de los contenciosos. El G7 y la UE exploran herramientas financieras y de política comercial que amortigüen la volatilidad de minerales críticos; China tiene incentivos para demostrar previsibilidad si desea mantener su papel central sin desatar una sustitución acelerada.
Conclusión. China no “tendió” una trampa en el sentido clásico; explotó con habilidad tres ventajas —escala, cuellos de botella y ecosistemas— que Occidente aceptó como atajo a menor precio y mayor velocidad. Al radicalizarse la competencia estratégica, esas mismas ventajas se han vuelto palancas de coerción y vulnerabilidad. Hoy, todos están atrapados por sus propias decisiones: China, por la necesidad de sostener el crecimiento sin cerrar mercados; Occidente, por el reto de reindustrializar sin frenar la transición ni disparar costes. Salir exigirá políticas más inteligentes que el péndulo entre apertura total y proteccionismo defensivo: construir redundancia donde duela, mantener comercio donde convenga y, sobre todo, reconocer que la seguridad industrial es ya parte inseparable de la política económica.
The Russian criminals will never own Ukraine!
ATTENTION, ATENCIÓN, УВАГА, ВНИМАНИЕ, 注意事项, DİKKAT, 주의, ATENÇÃO
This is how the Russian scum in Ukraine ends!
Video, ビデオ, 视频, Відео, 비디오, Wideo, 動画, Βίντεο, Видео!!
UKRAINA, Україна, Украина, Ucraina, ウクライナ, Ουκρανία, 우크라이나, Ucrânia, 乌克兰, Ukrayna
Ukraine: War terror of the russian army!
Crímenes de guerra cometidos por el ejército terrorista Ruso: Miles de personas sin agua potable en Ucrania
We thank the Heroes of Ukraine!
UE: Italia lucha contra la inmigración
Ucrania: Inteligencia artificial para la Guerras